Los obispos alemanes reforman la formación sacerdotal

Hoy la Iglesia católica alemana es la más abierta, innovadora y progresista a nivel de toda la Iglesia. A veces sus posiciones de avanzada provocan tensión con el Vaticano, pero sin que se rompa el diálogo y el intercambio de ideas y perspectivas.

El pasado 28 de abril, la Conferencia Epsicopal Alemana (DBK) dio a conocer nuevas orientaciones para la formación sacerdotal donde el centro de la propuesta es “la madurez personal”.

Ésta se convierte en la base del nuevo reglamento marco nacional para la formación de sacerdotes (Ratio Nationalis Institutionis Sacerdotalis). A partir de ahora, la maduración de la personalidad debe estar aún más al centro de la formación sacerdotal.

“Esto significa que el futuro sacerdote debe obtener una imagen lo más realista posible de sí mismo y encontrar un modo que le permita integrar nuevas experiencias en un proceso de maduración continua de su personalidad a lo largo de toda su vida”, dice el obispo presidente de la Comisión de Vocaciones de la DBK.

Patricio Betteo

La base del reglamento marco es el reglamento fundamental para la formación de sacerdotes (Ratio Fundamentalis), puesto en vigor en 2016 para la Iglesia universal. En pasos hacia adelante, el reglamento marco nacional alemán aborda la homosexualidad de forma explícita.

El reglamento del Vaticano, vigente desde 2016, excluye de la formación sacerdotal a personas que “practican la homosexualidad, presentan tendencias homosexuales profundamente arraigadas o apoyan la llamada ‘cultura homosexual’”.

En el nuevo reglamento nacional alemán se subraya que la integración de la propia sexualidad en una vida celibataria casta es una tarea de por vida y plantea que quien vive el celibato como “una sobrecarga constante, coacción, autoalienación o negación de la vida […] debería tener claro […] que éste no es el camino al que Cristo le llama”.

El trabajo implicó un amplio proceso de participación. En particular, se incluyó al Consejo Asesor de Víctimas de Abusos de la DBK. El reglamento pretende incorporar las lecciones sobre “lo que ha salido a la luz en los últimos años respecto a la inmadurez humana y el comportamiento inadecuado en las filas del clero, con sus consecuencias a menudo de por vida para los afectados”.

En el reglamento aprobado por la DBK se plantea la necesidad de una formación más descentralizada, que implica alternar la vida en el seminario con la estancia en parroquias, y también unidades de formación conjuntas entre futuros sacerdotes y otros grupos profesionales pastorales. Además, las mujeres deberán participar en todos los niveles de la formación y es necesario reforzar el papel que debe tener la psicología.

Es altamente probable que en el futuro, sobre todo a nivel de los seminarios de la Iglesia católica en Europa, se siga el ejemplo de la iglesia alemana.

Rubén Aguilar

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Publicado en: Panta Rei

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