
En 1959, la revista Time dedicó su portada al filósofo y teólogo de origen alemán Paul Johannes Tillich. Su pensamiento, en un ir y venir entre la filosofía y la teología, lo convirtió en un pensador muy reconocido e influyente en vida.
Al día de hoy, su obra continúa estudiándose desde ambas vertientes del pensamiento. Nació en 1886 en Starzeddel, entonces parte de Alemania y hoy territorio de Polonia. Sus padres fueron Johannes Tillich, pastor luterano conservador, y Mathilde Dürselen, de orientación liberal.
En 1898, al ser enviado a iniciar el Gymnasium, se alojó en una pensión y vivió una crisis de soledad, que superó mediante la lectura de la Biblia y el encuentro con ideas humanistas en la escuela. Su madre murió cuando él tenía 17 años.
En 1911 recibió el doctorado en Filosofía por la Universidad de Breslau y, en 1912, la licenciatura en Teología por la Universidad de Halle-Wittenberg. También estudió en las universidades de Berlín y Tubinga. En 1912 fue ordenado pastor luterano. Durante la Primera Guerra Mundial, en 1914, se desempeñó como capellán del ejército alemán en las trincheras.
Su carrera académica comenzó en 1919 como profesor de teología en la Universidad de Berlín, cargo que ocupó hasta 1924. En la Universidad de Marburgo empezó a desarrollar su teología sistemática y mantuvo una relación cercana con Martin Heidegger. Posteriormente impartió clases en las universidades de Dresde y Leipzig, y de 1929 a 1933 en la Universidad de Frankfurt.
Tras ser expulsado de esta última institución, fue contactado por Reinhold Niebuhr, quien lo invitó a incorporarse al Union Theological Seminary de Nueva York. Tillich se trasladó allí con su familia a los 47 años. En 1940 se naturalizó ciudadano estadounidense.
En el seminario enseñó de 1935 a 1955; después fue profesor en Harvard (1955-1962) y más tarde en la Universidad de Chicago, donde permaneció hasta su muerte en 1965.
Su obra más conocida en el ámbito de la teología profesional es Teología sistemática (1951-1963), publicada en tres volúmenes. En ella aborda el papel de la revelación cristiana como respuesta a los problemas de la existencia humana planteados por la realidad y el pensamiento contemporáneo.
Algunos estudiosos consideran a Tillich un existencialista y destacan la fuerza de su propuesta como una “teología filosófica”. También publicó obras dirigidas al público en general, en las que relaciona la teología, la filosofía y la cultura contemporánea. Son particularmente reconocidas The Courage to Be (1952) y Dynamics of Faith (1957), donde examina la ansiedad del ser humano ante la trascendencia.
Tillich desarrolló el “método de la correlación”, que pone en diálogo el mensaje del cristianismo con los problemas planteados por la filosofía, en particular el existencialismo, y también por la psicología.
Rubén Aguilar Valenzuela